sebastian saavedra

Ser doblegado.

Hay un ser que emana dentro de mi, me suele controlar sin previo aviso. Cuando toma poder de mí, hace suyo el interés particular, cambia mis decisiones y acciones, incluso hasta mi habla. Toma como convicción el ocio y los placeres. De antemano priva toda opción de moral. 

Con un pensamiento Dionisíaco e imparcial a lo social. 

¿Estaremos hablando de lo recóndito de ese abismo que suelen llamar inconsciente?

Comentarios1

  • Raiza N. Jiménez E.

    Yo quisiera decirte que sí,
    qué, no es sabio ese Señor;
    al que llaman inconsciente.
    Pero, he de hacerle honor,
    aunque, domine tu mente.
    Eso con la ciencia ya debatí.
    Y no es él, es su contrario,
    el que arrasa tu santuario.
    ¡Entre el placer y el honor,
    existe una senda de temor!




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