Ehur Ohr

Ángel...



La sonrisa se escapó de su contexto,

se apagó la expresión de su semblante,

se espantó la ilusión…

y se nubló todo el ambiente aquel instante.

La mirada resignada se fugó a lo perpetuo…

y ha tomado el camino a la nostalgia,

dolorida realidad que acosa su alma,

solitaria se la ve meditar su incertidumbre,

se aproximas sin rencores

pero es obvio que está herida... confundida,

se la ve deambulando en el silencio,

y parece que se escapa con el viento por momentos,

va volando en la inmensa alocución del infinito.

Se apodera de su mente…

un gran deseo de aventarse a media luz… desesperada...

en el abismo de tristezas que la encierran.

No coincide el corazón con la esperanza,

ha perdido de repente aquella fe,

se insinúa en su ceño una derrota...

y parece declinar sus convicciones,

pero un soplo celestial la reconforta...

y sin pensarlo nuevamente se levanta,

está dispuesta a dar pelea…

se hace fuerte...no se rinde,

su cabeza se levanta reanimada...y me sorprende.

En sus ojos un destello inesperado…

se ha aferrado de la luz de su interior.

He intentado interpretar sus emociones...y no puedo...

he buscado definir su desazón...

mas el brillo de su imagen me sedujo.

Soy inútil para ella...y me conmueve,

es un ángel afligido...

un ser radiante encerrado en su nobleza,

heroína de esta historia cotidiana...

que camina hacia adelante…

sin dar paso a la impotencia,

que se aferra al deseo de despertar de su tormento,

pesadilla que no acaba...se propaga a toda hora...

la maltrata y desengaña…y sin embargo sigue firme.

Tiene tierna la mirada...y al mirar así…atosigada…

de manera discontinua... se evapora.

Discretamente evita hablar de su suplicio...

Aparenta sonreír a la desidia...

y luego avanza por la nada,

le acompaña la agonía entrecortada…

que se funde con su aliado corazón...su compañero.

Sus pisadas se parecen al cansancio,

se desmayan cada vez que empieza el día...

no adivina en el futuro un buen pretexto a ser feliz como era antes...

un tumulto de ironías se hacen eco de su vida...

y no le auguran ningún triunfo.

Todo está tan desolado...como ausente… abandonado.

Yo la vi en lo profundo,

vi sus ojos de un color adormecido,

vi sus manos consolarla en sus mejillas.

y su voz introvertida se hizo fuerte por instantes...

le insistía que se vista de optimismo…

y que salga a ver la luz que todavía resplandece en sus jardines...

se animó con un traje de coraje, y su armadura de valiente,

y a pesar de sus colores deslucidos… la encendieron de esperanzas,

empuñó un ramito de claveles...y trató de olvidarse del dolor que la asediaba.

Poco a poco se deshizo de su cruel melancolía...

de ese dolor irremediable...

invencible...

de esa pena desmedida.

Se dio cuenta que el amor de sus ensueños… sigue latiendo...aun respira…la acompaña todavía...

como aquella vez…la vez primera...

y así encuentra alivio a tanta espera… agotadora.

El milagro de la vida se acercó a acariciarla tiernamente…

y lloró de emoción por reanimarla.

Fue su fe la gran aliada,

ha logrado imponer su corazón al desconsuelo...

Soy testigo del esfuerzo más sublime...

yo la vi despertar por las mañanas

y luchar cada día…hasta el crepúsculo jadeante.

Conmovieron mis sentidos su pasión por encontrar una respuesta a su destino...

la abracé de manera delicada...

la sentí regocijada entre mis brazos...

humildemente reconfortada y orgullosa por su lucha pertinaz

a favor de una razón maravillosa...que hoy la alegra...la protege...

y la escolta todo el tiempo.

Ha ganado la batalla…

Y sigue fiel a su ardiente corazón que la precisa...

y ese ángel misterioso…su gran amor… se convirtió en su dulce calma.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar [email protected] Regístrate aquí o si ya estás [email protected], logueate aquí.