HERANGAR

TE VÍ...

Te ví con el rabillo del ojo,

Mi mirada se desvío hacia tu atención,

En ese instante perdí el sentido,

Mientras retumbas fuerte en esa parte que está conectada directamente con el corazón...

 

Tú apareciste,

Como un golpe de sentimientos llenitos de pasión,

Y te amé de inmediato, 

Y me llené de plena ilusión...

 

Tú no fijaste la mirada en mi,

Para ello no había razón,

De pronto me percaté que te había buscado,

Que revoloteabas dentro de mi sincrónica pulsación...

 

A la vez le busqué al tiempo una excusa,

Y avance sin saber claramente cómo encontrar el camino,

Tú me abrazarte de manera profusa,

Sentí al minuto que eras vida y parte de mi destino...

 

Lamento no haberte cuidado al pasar,

Siendo mudo con mi incipiente sentir,

Aunque siempre te seguí detrás para estar,

Y llegar a tu encuentro y ser parte de tú devenir...

 

Para tomar tu mano,

Para ser uno en tu alma,

Y desde que apareciste,

Le puse tu nombre a mi camino en calma...

 

Nombre que se mueve entre tu sonrisa,

Esa que en si mismo es una caricia,

Es vida, es luz, es todo lo que mi letra improvisa,

Es mi sueño que te abraza en forma propicia...

 

Y me enamoré,

De la forma en que puedo llegar a tu piel,

De las ganas que en mi sueño te evoqué,

De sentir, de amarte, de ser tu amante fiel...

 

Pero fijo mis ojos en tus labios,

y se que estoy a un paso de tus ojos,

Te cuidaré con la vida como un sabio,

Mi alma te entrego sin despojo...

 

Por eso cuando te ví ese día,

Te llamé amor, amor, mi amor

Y hay mil galaxias dónde te buscaría,

Para ir al encuentro de ti y tú calor...

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