Julián Riveira Dosártes

«El amante» de «Hijo del trópico»



 

Soy el viento que destruye 

el estrés de tus manos, tu mente, 

tus nalgas y tus sueños.

 

Soy aquel que te busca 

y encuentra… 

¡y te da todos los remedios!

Para tus males, pesadillas y anhelos…

¡Ay,  cómo me encanta ahogarme 

en tus gemidos por doquier!

¡Y remeter contra 

tu apasionado vaivén!

 

Solo nosotros beberemos 

nuestra insaciable savia…

¡Oh, qué rica sos! 

¡Qué diabla!

¡Ay, ¿para qué entristecerme

y tener mis labios vencidos

si la vida con vos es 

corta, amena y celeste?!

¡Soy el amante de la Vida y la Poesía!

O sea, ¡el amante de tu sub celeste!

Vengo armado de nudillos.

Te hago mil masajes si querés.

 

¡Oh, soy el sol que alumbra 

tus pestañas y destruye 

todos tus miedos!

 

Soy la brisa que te baña 

y, por las mañanas, 

te devuelve 

el calor del atardecer…

¡Oh, soy tu amante!

¡Tu más querido ser!



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