Leomaria Mendes

Pensé que te amaba, pero solo te quería...

Quiero hablarte una cosa...

Pensé que te amaba, pero solo te quería.

Te quería tanto... que un día sin verte, para mí era como estar en un iceberg, atrapada por el hielo hasta doler el corazón.

Te quería tanto... que ya eras una pluma más, que sobresalía entre las alas de mi corazón, que mismo sin volar, fluctuaba arropada por suspiros.

Te quería tanto... que tu mirada para mí, era la viva y afrodisiaca invitación a permanecer anestesiada, sumisa a tu vera siempre.

Te quería... te quería tanto que, para mí eras como fuentes de aguas cristalinas, que reflejaba la entrega del amor, humedecida como campos de flores silvestres, recién bañadas por las lluvias de primavera, avivadas de alegría.

Te quería tanto... que solo un te quiero tuyo, se transformaba en una gran despensa de recuerdos, para hacerme compañía, cada vez que sentía tu ausencia, y en secreto sufría.

Te quería tanto... que puse, todas mis expectativas en ti, para que fueras fiel rescatándome de la soledad de setiembre, cuando las hojas caen y abandonadas por los árboles, tiradas por los suelos se quedan olvidadas, de que un día estas mismas hojas, brillaran al sol de la primavera.

Te quería tanto... que cada decepción, era como bravas olas de la mar, que destruía mi castillo hecho por partículas de arenas de ilusiones, atesoradas por largos años de sueños de ser feliz.

Te quería tanto... que cada lágrima brotada de mi tristeza, eran como ácidos químicos derritiendo mi carne sobre el hueso de mi desespero.

Te quería tanto... que tus mentiras, eran como cannabis introducida por venas, que te mataba desde mis adentros, aunque nadie lo pudiera ver.

¡Te quería tanto!

Que aquel día, mientras nos mirábamos a los ojos, cogiste mis manos y me dijo:

      _ ¡Morocha mía! no merezco que me ames tanto, te digo adiós, como un regalo, para no hacerte más daño.

Y yo te creí...

Te quería tanto... que descubrí, que no te amaba. Solo te quería. El quererte me aprisionaba.

Y el amor me liberó.

     

 

 

Leomaria Mendes

Valencia - España

Comentarios3

  • Ortunyo

    Hay un abismo entre querer (implica posesión) y amar (implica entrega y respeto).
    Felicitaciones.
    Un cordial saludo

  • Roberto Reyes

    Muy bueno

  • Leomaria Mendes

    Gracias por vuestros comentarios, amigos, muy agradecida!



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar [email protected] Regístrate aquí o si ya estás [email protected], logueate aquí.