No es que sea una declaración apresuradamente dicha…
tu necesidad de mí nació con el universo,
simplemente con el Big Bang se concebió
y ahora, ya en la pasión que me veo sumergiéndome,
sé que la declaración es el error con más sensatez,
ya te veo caminar sobre piedras en ignición a mi lado,
los dos como lava sobre la pradera del amor,
diseminando flores que arden a nuestro paso,
y no veremos, si nos aferramos, al crepúsculo
y nos quedaremos durmiendo sobre pétalos,
en la flor de una mañana que se eterniza,
alimentaremos el fogón en el jacalito,
que yo luego de recorrer los prados, volveré a ti,
a tu piel sabor a miel que se adherirá a mí,
para lamerte y devorarte, para exhalar tu figura,
tu consistencia de incienso, donde entro y salgo,
y ya poseído yo en esta locura,
podré morderte, mujer, como un lobo,
desvestirte, y humedecerte, con las marejadas,
en el mar de mi corazón, cuando estemos a solas.
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Autor:
Edward Di María (
Offline) - Publicado: 8 de abril de 2021 a las 23:05
- Categoría: Amor
- Lecturas: 35
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez

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