jorge enrique mantilla

Mátame mujer

Mátame mujer

 

Mátame mujer con el desprecio de su corazón

Cercéneme las venas y desángrame de emoción

Arruine la conciencia y mi lánguida razón

Véndame los ojos, para que no vuele mi oscura imaginación

Contágiame de coronavirus y ahogue para siempre mi respiración

Acorrálame con su demonio, el temor de mi confusión

Lléname de incertidumbre, el caos de mi desesperación

Clávame los labios para que no escuche, el grito de mi revolución

Enciérrame en su cuarto oscuro y frío, para que no haya espacio de reflexión

Con su puñal sangrante, atraviésame el alma a traición

En la agonía de mi muerte, no traiga curas, ni agua bendita, ni el perdón de mi confesión

Destrúyame poco a poquito, sin lástima, ni compasión

Que mi alma volará a los cielos, al infinito y a otra dimensión

 

Quémame con la lava hirviente, que emanan de sus volcanes

Y que me piquen debajo de sus enaguas, las avispas y los alacranes

Lapídame con las piedras, que azotan sus gemidos y ademanes

Ejecútame mi existir, en el palacio de sus zaguanes

 

Destrózame las alas mi sufrido espíritu volador

Lincha mi cuerpo con golpes de amor y que sufra en su dolor

Acorrálame en sus celdas, sin romper los barrotes de mi prisión

Elimine todo vestigio de alegrías y sonrisas, que fluyen del espíritu encantador

Arruine con su ira atormentada, las noches furtivas de pasión

Destroce y rompa las poesías hechas para ti, con la voz de mi canción

Ábrame y échame sal a las heridas, con su desprecio aterrador

Acabe de una vez por todas, con las penas y afugias del perdedor

Azótame con su huracán y lléname de neblinas, del horizonte abrumador

 

Asesíname con el puñal de sus soberbias, mis lánguidas soledades

Las angustias y tormentos que acrecientan mis sufridas debilidades

Línchame con su desprecio, el calor de mis intimidades

Extermine con sus paraguas, el vendaval que azota la furia de mis tempestades

Devástame con su mirada, que acrecientan los dolores de mis enfermedades

Despáchame de su alcoba y de su cama y tírame al frío de las oscuridades

 

Mátame mujer, clavando su puñal, atravesando corazones

Ejecútame con sus besos robados, la sensación de mis emociones

Acabe con mis opiniones, estrellando los ecos en sus oscuros rincones

Destruya los discos, las melodías hermosas de mis canciones

Asomase con su minifalda al balcón y que todos te vean los calzones

Que amores debes tener y pasiones furtivas por montones

Aniquílame los celos y el rugir furioso, que llevo dentro de mis pantalones

Inmólame ante satanás, llenándome de caos, miedos y confusiones

Lléname de congojas y llantos, de lágrimas y desesperaciones

De mi trinchera desprotegida, el disparo certero de sus cañones

 

Aniquile la veneración de mi amor sufrido, de andariego y vagabundo

Atraviésame con su desprecio, los pensamientos de mi querer en un segundo

Liquide mis sueños y recuerdos en un sarcófago lóbrego y profundo

Te quise y te amé mujer como nunca, hasta la agonía de mi cuerpo moribundo

No valió la pena el esfuerzo y sacrificio por alcanzar su amor furibundo

 

“Joreman” Jorge Enrique Mantilla- Bucaramanga abril 08-2021



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