Juan Beltrán

DAHASBETH

Anoche estuve pensando en la eternidad de mi muerte
No concibo una muerte, muriéndola sin la calidez de tus manos
Empalmadas a las mias
Me puse requetetriste por ese tiempo en el que tendré que sucumbir
A nuestra ausencia
Después me puse requetefeliz
Porque aún siento el miocardio
Deteniendo el corazón - lub, dub- cuando te nombro
E imediatamente tomé el primer tren a donde tú
Tú, ahí en casa, aunque nerviosa; distante del mundo
¿Qué sabe el mundo de ti?
Sigo requetefeliz, tu cabello me pone tan ufano
Todos deberían de ver tu cabello cuando estén tristes
Soy; el pez que va a tus manos cuando las viertes en el río
-Si te miro- el chucho ante su amo
Viviendo o muriendo, soy de ti

Comentarios1

  • Lucía Gómez

    Muy bien; un original y romántico poema. Un gusto leerle.

    • Juan Beltrán

      Gracias por leer. ¡Saludos!



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