la flaca

Tras ella !!!

Tras ella!!!

instagram: @fueradetono140

 

Por las ventanas abiertas de su vida se colaron mil realidades y en tanto no podía comprender ninguna, vivió en aquella que era tan sólo una ilusión, tantas otras ilusiones le nacieron que únicamente le quedaron reflejos de verdades y se creyó la mentira de ser feliz.

 

 

Fue entonces un deshojar y del tiempo,

un pensamiento intermitente, un precipitar del sueño para aventajar el hoy y poder descansar.

 

 

No disminuyó su belleza, aun cuando la estructura no era más que la adhesión del esqueleto al alma. Era intensa y lumínica como una luciérnaga en la espesa noche de su propia vida.

 

 

No necesitó más razón de ser que ella misma, ni necesitó asentir la verdad de otro como suya, no ocupó nunca la aprobación de la desnudez que la envolvía.

 

 

Logró disolverse en su propia idea y la idea se le cuajó en la sonrisa. 

Odió siempre el idioma sofocado de símbolos que nadie comprendía y legitiman la comunicación, aunque todos lleven dentro la tácita incomprensión del mundo y las personas.

  

 

Pero ya no había tiempo de inventar un idioma, si quiera de comprender el que tenían, y en el casucho con olor a cementerio hizo la mas nítida oratoria con sus manos, sobre el cuerpo le decía que el amor no es un verso, tampoco una caricia,  que es eternamente la duda ¡dulce incertidumbre que siempre los unió! Y que ese siempre se disipa con prisa entre los dos. ¡Él por fin le comprendió!

 

 

Tristísima es en los humanos la hora del adiós.

  

Diáfana la despedida se coló por su ventana, con la puntualidad acostumbrada  y sin oposición que valga, uno frente al otro y en medio el jamás, la ausencia infinita,

el imaginario de un más allá para concedernos la patética resignación.

 

 

Su belleza como una duna se desplomó y aquel cuerpo deshabitado sobre sus pies le hinchó el corazón de la más autentica amargura.

 

 

Al converger el olor de la morfina con el pestilente aroma de la angustia, descubrió que tenía tantos dolores como vértebras …

y sorbo a sorbo el olvido…

y sorbo a sorbo tras ella.

 



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