Esteban Mario Couceyro

No



Se enreda el alma

entre las agujas del reloj

deteniendo, en su intento vano

que esa negación surgiera.



Sentado frente al hogar

en la primera penumbra

apenas alterada por las luces del fuego

observa a ella sentada a la mesa

a contraluz de un cielo naranja.


.........

Se acerca, enfrentándola

le pregunta con voz impersonal

¿ me amas ?


..........

Sin mirarlo, le dice

no.

.............

Suenan las campanadas del reloj

liberando el tiempo

sobre los restos

del alma.





Comentarios2



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.