Randy Mueses

Paseando por Paris.

Camino por Paris a tu lado, en ritmo tardo como narrando un relato, andando de la mano, en movimiento pausado. Paramos, observamos, continuamos., el viento peinando tu pelo, coordinados siguiendo el paso, nos demoramos, hacemos videos y fotos, de pronto seguimos a paso lento como despertando, como quien añora el sol al verlo escapando.

Mis brazos adornando tu cintura, tus manos colgadas en mis hombros. Llevando el trayecto, adentrándose las últimas horas de la tarde apreciando a los transeúntes yendo en la ruta que disfrutan. Muestras tu alma en tu fotografía, en tu historia, en tu postura, en tu firmeza, en tu enseñanza y secuencia durante toda la trama. Imitar, copiar, escoltar el mismo caminar.

Visitando el café dos molinos, llegando al Louvre a contemplar a la Gioconda, Las bodas de Caná, La bella jardinera, El esclavo moribundo. Saliendo, ojeando la pirámide., siguiendo nuestro recorrido a ver la torre Eiffel y el arco de triunfo. Dos paseantes distraídos obviando el reloj de arena, mirándonos a la cara y gozando la ambivalencia de la bella experiencia de pasear por parisinas aceras.

El clima frío haciendo camino por todo tu cuerpo, te doy mi abrigo y proseguimos. 
Chocolate caliente, sin perder la fase ni el viaje marchando al puente de las artes, de allí al puente de los candados y el viento ponía tu pelo ondulado, mis ojos maravillados y con la constante pregunta; ¿Quién custodiaba mayor belleza Paris o tú, mi esmeralda?

El cielo se nublo, el estado lluvioso era inmediato. Los chubascos fueron tímidos y delicados. No nos importó caminar bajo la lluvia en Paris, acaso fue un bonito elogio a la naturaleza, un evidente deseo eterno que termino con un beso, mis sentimientos finitos extraviados en ese acontecimiento, éramos los dueños del tiempo, y así siguió nuestro parisino paseo.

 

 

 

 

 

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Comentarios1

  • Crunch

    Sin olvidar un crepes gigantes comprados en los puestos callejeros y unas flores que se venden en los puestos del interior del metro .



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