Raul Patapalo

VIRUS

 

En sentimientos vacuos ando

en mares solitarios, enclaustrado;

alma y cuerpo, encerrado

entre tapias sin saber el cuándo.

 

Y como yo, otros tantos,

encerrados ciertos como yo;

vista arriba hacia los santos

en dudosa espera que fluyó.

 

Hoy mi alma esclavizada,

en retretas ordenadas,

es carne de presa atada

por quietudes no buscadas.

 

Entre miedos y amenazas

por los entes invisibles,

avisto desde las terrazas

a tantos otros, los rompibles.

 

Amenazas no abatibles

circundan nuestras maneras.

Son hábitos insensibles

más propios de las galeras.

 

En mares enclaustrados,

en la tensa espera, espero;

el azar me roza el pero,

el cómo y cuándo inesperados.

 

Por amenazas circundado,

por deshabituados entes;

ayer, al calor de gentes,

 hoy, maldito gris nublado.

 



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