Margarita Nicol

De la mano

Caminar tomados de la mano en un trayecto sin fin,
en plena noche donde nos alumbra estrellas radiantes y un satélite sin igual,
sostener una plática mientras vamos marcando pasos a lo largo del camino en el callejón de la ciudad,
mientras un viento frío nos acompaña y nos abraza.
El tiempo pasa y la noche en madrugada se convierte,
durante ese cambio vamos observando el
misterio de la noche que lo hace interesante cuando vamos juntos.

Mar.

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