Irene Zalba

SOLA


Mi alma se desnuda ante vos.
Mi cuerpo se abre a tu paso.
Lágrimas de amor desbordan
ante tanto fracaso.
Amor imposible de ver,
corazón impaciente por latir,
queriendo de su cuerpo escapar,
ante este relato cruel, solo para morir.


Pero tu recuerdo siempre me hace revivir,
renazco de mis cenizas y siempre regreso a ti,
al igual que el ave Fénix nunca dejo de existir,
me aferro al amor inmenso que existe dentro de mí,
me instalo en los corazones que algo me hicieron sentir
y allí agazapado espero para otra vez resurgir.


Morir ahora no me es posible
porque no hay nada más cruel
que partir sin vengarme de aquél
que tu corazón destrozó impasible.
Pues para mi no hay nada más feliz
sentirte cimbreante y de dolor gemir
hermosa y frágil gris gacela en celo
pletórica de sensación mirando al cielo.


Del cielo nada espero...
salvo la lluvia.
Se cansaron mis ojos
de tanto alzarse a ellos,
para pedir ayuda:
mis ruegos
no obtuvieron nunca,
mas que silencio.
A pesar de eso,
alguna noche
todavía rezo.
No sé por qué lo hago,
porque mis ruegos
no obtuvieron nunca
mas que silencio.
Tener fe no es sencillo...
ahora lo entiendo;
y yo poquito a poco
la voy perdiendo,
porque todos mis sueños,
todos mis ruegos...
no obtuvieron nunca
mas que silencio.
Del cielo nada espero...
salvo la lluvia.


Me encuentro sola en la penumbra
Deseando que tu cuerpo a mi vuelva
Por que sin ti no queda ni mi sombra
Ven ahora y así mi vida salva
****
Necesito que mi soladead muera
Y necesito que tu a mi vengas
En el silencio es como si ti voz oyera
Pero es mentira y estoy ahora a ciegas
****
Me encuentro desnuda
Me encuentro sola
La vida es tan absurda
Pero ya no importa tu burla


No me afectan tus palabras,
tus miradas despectivas
ni tus burlonas miradas.
Me da igual ya lo que hagas,
yo seguiré con mi vida
aunque me duela hasta el alma.



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