Leandro Rodríguez Linárez

Intitulado CDXXIX

Me vi contemplándote, a lo lejos.

Era un clavo en una puerta olvidada,

luego, una vieja silla lastimada por las horas.

Pero sigo aquí,

al menos eso dicen mis huellas y su barro tenebroso,

mi sombra helada.

Aquí, cercanamente lejos,

en una ciudad que solo yo habito

cuando todos duermen

y me enseñó a ser clavo, silla,

a usar los ojos de las cosas

mientras los míos te claman

entre huéspedes y vacíos al mismo tiempo.

 

LRL

12-3-2021



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.