HENRY RUIZ

NUESTROS CUERPOS DANZANTES

 

Que delicioso es el momento en el que nuestros cuerpos bailan al desnudo mientras nuestras almas se van uniendo como un rompe cabezas. Se siente tan único y a la vez tan explícito cuando tu cuerpo es mío, y el mío, sencillamente se vuelve tuyo; es tan eterno cuando mis manos van por la curva de tus caderas al momento en que tus ojos me miran tan tiernos.

 

Es sumamente majestuoso el ocaso y tan bello el atardecer, ese crepúsculo es tan perfecto como el mismísimo momento en el que el amor nos consume a flor de piel. Es tan, pero tan perfecto, es sentirse vivo, es también volver a nacer, es la conjugación del infinito cuando beso toda tu piel, eres tú, y soy yo, somos deseo y una total pasión.

 

Que grande es la entrega esa que nos llena, nos emociona, nos atrae y nos envuelve completamente; volviéndonos un solo ser. Es la manera en la que besas mi boca, es la manera en la que me tocas, es esa grandiosa manera en la que hacer el amor me provocas, es tan perversa y a la vez, te vuelves la más hermosa.

 

Somos una obra de arte, sin exagerar somos dos piezas importantes a la hora de amar, nuestros cuerpos son dueños de una pista de baile, es la entrega, es el deseo de avanzar, es desnudar el cuerpo sin desvestir el alma, es danzar sin tonadas, es lo maravilloso de un momento íntimo, es exactamente el delicioso encuentro de dos cuerpos danzantes amando sin importar más nada.

 

Henry Ruiz

17 DE FEBRERO 2021

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