Ron Alphonso

Amanecer cincuenta y uno

Amanecer cincuenta y uno

Día de complicaciones y soluciones.
Estuviste tranquila,
te comunicaste.
Te dije de lo mucho que admiro tu lucha para seguir y te reiteré mi apoyo.

Sigues enojada porque te dejo solita en las noches,
ay mi vida, si tan solo supieras lo que hago,
para estar cada nuevo día contigo...
Pero acepto tu enojo,
sigues sin darme tus besitos,
ya te cansarás de guardarlos
y entonces lloverá en el Sahara.

Te mimé como siempre,
te di un dedicado baño de toallas húmedas, masaje de reactivación
y quedaste preciósamente espectacular,
pero no me diste besitos...

Escuchaste tu misa al señor de los milagros, aparecieron nuevos conflictos por anemia,
pero se trataron para solucionarlos.
Sigue adelante el proceso de recuperación.
Poco a poco vas mostrando tus progresos,
eso me encanta.

Tu tranquilidad me contagia
y trato de no ser tan exigente
y reiterativo con tus necesidades,
difícil andar al ritmo de ellos y sus protocolos.

Mi amor es dinámico,
no me gusta la calma,
quiero tormentas y tempestades,
que me mantengan alerta,
quiero que te levantes de allí,
ir de paseo,
respirar aire puro,
dejar de depender de medicamentos adictivos, volver a ser libres,
quiero eso contigo,
mostrarle al mundo a la nueva Monita...
mi Señora Milagros.

Ron Alphonso
14 de febrero 2021



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar [email protected] Regístrate aquí o si ya estás [email protected], logueate aquí.