Nabonazar Cogollo Ayala

EL SAPO CANTOR (Fábula)

Canta noche y día Sapo entusiasmado

Quiere ser un bardo, lírico cantor…

Mas su voz no es dulce, suena con rudeza

  • ¡Yo seré cantante! Canta con más fuerza

Mientras rasga el tiple con vívido ardor.

 

Ensaya canciones de dulces troveros

Canta madrigales de tierna pasión.

Se inventa mil coplas, dulces melodías

Que al ir a cantarlas suenan a porfía

Cómo un estropicio de demolición.

 

Provoca las risas, grandes carcajadas

De sus compañeros del boscaje fiel.

  • ¡Mira mi Tío Sapo! Le dice Tía Urraca

Tú no eres cantante, deja esas maracas

Y ese viejo tiple, ronco cascabel.

 

¡Cuando croas asustas a quienes te escuchan!

Parece avalancha de piedras cien mil…

Son dulces los cantos de los ruiseñores

De la vieja alondra que canta primores

Con sus suaves trinos en el mes de abril.

 

Cantan con dulzura los tiernos turpiales

Y los azulejos de voz celestial.

Pero tus cantares… ¡Sapo no te ofendas!

No suenan hermosos y jamás pretendas

Que imiten el canto de son musical.

 

Solamente croas como tu familia

¡Tú eres de la charca verde trovador!

Has nacido sapo, no serás cantante

¡Cantas a la aurora con voz desafiante!

Pero al vecindario le causas horror.

 

¡Acéptalo Tío! ¡No te desesperes!

Tu canto  no es canto de bello sonar.

Sé más bien tú mismo, no busques aquello

Que no tendrás nunca… brilla con destellos

De lumbre sapuna en el lagunar.

 

El Sapo que escucha las voces de Urraca

Limpia de sus ojos tierno lagrimear.

  • ¡La razón te alumbra, dueña de los aires!

Es verdad, no canto con gentil donaire

Los sapos no cantan, croan al nadar.

 

¡No seré un cantante! Seré sólo un sapo

Muy feliz de serlo en mi vida fiel…

Diciendo y haciendo raudo se deshace

De aquellas maracas y el tiple de sauce

Y se lanza al agua desde su escabel.

 

Cuando busques libre lo que da alegría

A tu ser ansioso de felicidad.

No corras inútil tras aquellas cosas

Que por imposibles se ven temblorosas

Siempre inalcanzables en la inmensidad.

 

Busca sólo aquellas que brillan posibles

A tu ser que busca la realización.

¡Que tus manos toquen en tu firmamento

La estrella que alumbra tu genial talento,

No la triste espina de tu frustración!  

Julio 9 de 2006 

Comentarios1

  • josecarlosbalague

    Me gustó la fábula, Nabonazar, la moraleja que de ella se extrae es muy humana.



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