Mariesther Munoz

Cautela

Cautela

 

Cuidado con las almendras que dicen ser dulces.

Astucia tienen los labios que prueban la sal.

Una mentira convertida en miel proviene de voces.

Tal es aquella que te puede convertir en versal.


Es en esa capital donde está lo causal,

Labrada con espinas que esconden las luces

Ante la llegada de la almendra sonora predorsal.

 

Cuando caminen ante ti, rebusca las paredes de las rapaces.

Ante ellas está claro lo que refleja y no lo procesal.

Unos verán y otros ocultarán los matices.

Ten claro dónde está lo transversal.


¿Es gris, negro o blanco lo misal?

Lee la almendra que vas a disfrutar entre los alcances,

Antes que lo dulce se convierta en tu sal.

 

Por: Mariesther I. Muñoz Phi

Comentarios1

  • Augusto Fleid

    Simplemente magnífico trabajo llenó de maravillas y arte explosivo de ingenio y creatividad bravo



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.