Randy Mueses

L.

 

Fui a tus campos por las noches, allí me quede mil días. 

Vi tu rostro hace tres horas, me sigues doliendo como espina. 

Voy tejiendo mis heridas,
mutiladas por tus espigas.
Voy buscando una salida,
me persigue tu sonrisa.

Tu luz de luna cobijo mi corazón.
Tus ojos de miel quemada le dieron un ocaso a mi amor.
Tu mirada vaga siendo cortado marfil.

Tengo besos arremangados por rodarse y nunca te los he dado. 

Pintaste tu piel con lirios blancos.
Regaste las rosas de mi árido jardín.
Quemaste los puentes que me llevarían hacia ti.

No hay rincón en este mundo,
donde te pueda olvidar,
cada imagen me destroza
y mi alma es un arsenal.

Colapsará el tiempo, y con ello., tu recuerdo me seguirá invadiendo.

 

 

 

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