Tuki-hydrangea

EL HORIZONTE...SIEMPRE

El horizonte, mi viejo amigo,

siempre me acuerdo de ti

cuando estoy triste.

Imagino tu línea divisoria en muchas ocasiones

incluso al leer un libro, 

"cuando a vista de mar y cielo están separados 

por tu franja dorada del paseo marítimo de Colombo",

lugar que no conozco;

sin embargo, desde ahí sentí la inspiración.

Eres, horizonte, la lejanía del alma abatida

cuando quiere escapar 

y solo su imaginación puede,

eres el puente entre lo real e irreal,

la certidumbre para calmar un corazón roto.

Se que en tí está Jehová

porque te creó cuando instauró la tierra

y puso límites a la distancia;

tu franja, entre cielo, tierra o mar

es el punto mas lejano a la vista humana,

es el encuentro entre lo físico y lo espiritual.

Allí, es justamente donde me gusta mirar,

donde desearía estar, sabiendo que eres inalcanzable.

Solo el sol puede posárse sobre ti,

solo él puede besar tu filo de terciopelo ámbar

y perderse en la largura;

en tí, vuelve a renacer.

Muerte y vida, día y noche,

luz y oscuridad penetran en tu confín;

bordéas la distancia haciéndonos pequeños

a todos los que te observan.

Eres la lejanía, alcanzáble a veces para los ojos,

los míos siempre estarán para ti.

Y.C.´20-Tuki

 

 

 



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