Lucía Gómez

ARROBAMIENTO...

Cada cosa en el mundo,

me invita a estar atenta a sus encantos:

Los engaños del viento,

los abismos inescrutables,

los días soleados,

los amaneceres fríos,

el sutil elemento de tempestad o fuego,

el ruido de abrazos sobre la ribera.

 

¿Qué guarda ese ser triste,

que alza su casa en la colina?

¿Acaso extraña, un amor en el olvido?

Todo es nuevo, todo sorprende;

hasta la suave caricia que algún día,

las hadas de la noche me trajeron.

 

Cantad sirenas sobre las olas,

antes que el espíritu de la mar

me encuentre naufragando,

en medio de algún arrobamiento.

Cada cosa me llama la atención y me desvela:

El sonido del silencio,

una mirada puesta en la ruta del sueño

o el ave de grandes alas que coquetea con su pluma.

 

Sobre un pequeño espacio,

construiré mi refugio rodeada de pequeñas cosas

con el agua clara y la lejanía abierta a mi medida;

allí habitaré con la estrella de oriente,

inventando frases e imaginando olvidos

con todos mis sentidos... atentos a la noche.



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