Raúl Carreras

Estrella

Insignia de la bóveda celeste,
pincel del universo,
lucero que guía en la inmensidad,
destino más adverso.

Con piel de azogue y plata,
de láminas frías de acero terso,
del gran blasón que acuñan tus miradas
de un hielo azul perverso.

Corazón inerte del duro mármol,
ánima angelical con quien converso
en la noche cerrada,
la que me dio el amor y su reverso.

Fatuo destello el vestigio de tu huella,
donde tras tu estela vagué disperso,
siguiendo y persiguiendo
la estrella polar del radiante verso.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.