LUZ MARINA MENDEZ CARRILLO

LUCERO

 

 

 

La vi vestida de novia. Un vestido blanco ajustado a su cuerpo regordete y un velo translúcido le cubría el rostro.  Aún  así,  se podía mirar su tez blanca, hermosa sonrisa y  larga cabellera trenzada.  Sin miedo y con tranquilidad pasmosa,  se metió en un ataúd color caoba. Le llame,  y se  negó a escuchar.

 

La luz boreal difumino el  velo onírico circunscribiéndo de un tajo la cruda realidad. El tic tác del reloj repicó con  fuerza señalando la hora matutina 

 

Mi blanca túnica lucia húmeda y de mis manos escapaban gotas frías. Me serví un café, queso y tostadas.  No podía borrar  de mi mente aquella imagen.  ¡Alegre y sonriente la vería al llegar!

 

Tercie mi bolso y encaminé  rumbo a la  oficina.  Deambuló mi mente por extraños parajes,  queriendo indagar,  queriendo conocer su   significado. 

 

El jefe, un personaje tranquilo.   Es su temperamento  pacífico como su andar.  A la  mañana, se quita el saco, lo coloca en el espaldar de su silla, toma el teléfono y llama a sus grandes amigos, a sus clientes.  Cuando no, visualiza  el periódico,  y a la tarde,   devora literatura e historia. 

 

Al subir las escaleras,  nuevamente el sudor frío en estómago y espada. 

 

A través de la puerta de cristal  la  miro sentada  con el auricular en el oído. Sonríe y agita entre los dedos su  lápiz labial.  La saludo, me saluda; dirijo mis pasos  al escritorio.

 

El día transcurre en relativa calma.  Al atardecer,  caminamos juntas en el parque.  Hablamos de cosas de mujeres,de hombres,de amores, y dentro de mí, el infierno aquél.

 

¡Las horas pasan y se pinta en el  firmamento  el crepúsculo nocturnal!

 

Me  agrada el misterio,  la  magia, la vida... Y  de la noche, el manantial  infatigable de  sus versos.  

 

¡He ahí mi gratificación espiritual!

 

Bebo igual,  de la fuente sacra del  misterio, pues  responde a  mis interrogantes a través del camino onírico de la esperanza.  Hay sueños que se escapan entre mis dedos,   y otros,  se extienden  ante mis ojos, arrastrando el hilo misterioso al actor que me visita en sueños. 

 

Ocho lunas pasaron con sus radiantes soles,   y quise hablar, contar a aquella dama la  extraña  visión.  

Al compás de una bebida aromatizante, dije: 

 

–  Amiga-  estas noches soñé contigo. Era un sueño extraño, tan extraño, que te vi vestida de novia ingresando en un ataúd.  El  silencio se  hizo  extenso.  La miré...Su rostro  pálido y sudoroso.  Conocía muy bien de mis aciertos.

 

 

El mes llega a su fenecimiento.  Me hallo sentada observando  a través del amplio ventanal.  La soledad se hace mármol.  ¡Pesa en el alma!

 

El teléfono repica interminable y no hay voz al otro costado. El entrecejo se frunce y el corazón siente desolación.

 

¡La bóveda celeste extiende su manto tachonado el firmamento de luceros!

 

A la noche, justo antes de correr  el velo de mi ventana. Observo el firmamento y sus innumerables estrellas. ¡El silencio ata mi alma a su sortilegio y un nudo de esperanza se teje en el corazón!   De pronto, un sonido lastima mis odíos, tomo el celular. Escucho la voz del jefe.  Hola, imagina lo que pasó a Lucero.  Un hálito horadó mi estómago y bifurcó mi corazón.  Un suspiro hecho eternidad…   

 

El padre ha sido asesinado. Le han atacado para robarle y  se le fue la vida.  Ahora, Lucero yace  entre la vida y la muerte. Su padre era su vida.

 

No dije nada.  Una lágrima hecha sangre rodó  por mis mejillas.

 

 

*Imagen: Créditos a su creador.

Luz Marina Méndez Carrillo/29052016/ Derechos de autor reservados.  

 

Comentarios4

  • Antonio Balgal.

    Que belleza!!
    Me has dado un paseo que abarca sensaciones pocas veces vistas.
    Un abrazo!

    • LUZ MARINA MENDEZ CARRILLO


      Antonio, me alegra que te hayan gustado mis escritos. Bienvenido. Saludos.

    • Lualpri

      Realmente fue un placer, leer tus hermosas letras.
      Gracias.

    • Tommy Duque

      WOW, me llevaste extasiado por un viaje en sueños, mismo que no quería que terminara. Me quedé con ganas de más.
      Gracias.
      Tommy Duque

      • LUZ MARINA MENDEZ CARRILLO


        Tommy, gracias por llegar, leer y valorar mis escritos. Me alegra que te hayan gustado. Saludos.

      • kin mejia ospina

        Amargas como la vida, desoladas como el espanto,hoscas como la lucha surgen tus letras, letras de derrotas que ignoran el sol del triunfo,que se abren con su tristeza opulenta, en espera de la aurora.
        abrazos mi poeta.



      Para poder comentar y calificar este poema, debes estar [email protected] Regístrate aquí o si ya estás [email protected], logueate aquí.