Mireia Polo Cardona

CONTAR MIS PENAS A UN PINGÜINO

Ver mundo, conocer gente,

llevar en mis zapatos

polvos de todos los caminos.

 

Nadar desnuda en el océano,

escalar alguna montaña,

confundir gigantes y molinos.

 

Tirarme en paracaídas,

cruzar en camello el desierto,

contarle mis penas a un pingüino.

 

Ver la aurora boreal,

conducir un helicóptero,

emborracharme con el mejor vino.

 

Que me escupa una llama,

bailar la macarena en Nueva Zelanda.

perder todo mi dinero en un casino.

 

Comerme un escorpión,

montar en elefante,

hacer el amor en un camerino.

 

Ver el amanecer en globo aerostático,

bucear con tiburones,

robar un tanga en algún chino.

 

En fin, tener un hijo,

escribir un libro,

plantar un pino.

Comentarios5

  • 🎗LuIs AngeL

    👍

  • LORENZO ARATU

    Frescas tus letras, muy creativa en tus propósitos.
    Un abrazo.

  • Lualpri

    Pues... a medida te iba leyendo, pensaba, cuantos quizá deseos que afloran en tus letras y me preguntaba si habrias logrado concretar alguno ?
    Quiera Dios que si!
    La vida es una y se extingue rapidamente.
    Adelante!
    Se feliz!

    • Mireia Polo Cardona

      Alguno que otro sí, pero si te digo la verdad, esta lista podría hacerla interminable. Tenemos mucha vida por vivir!!. Muchas gracias!

    • Raúl Carreras

      Curiosos propósitos, pero espero que no te escupa una llama, y que al pingüino le cuentes alegrías, no penas.

      Ah, y cuidado con las cámaras en el chino, jeje.

    • Carlos Armijo Rosas

      Fui testigo del escupitajos de una llama a una amigo... Jejeje

      • Mireia Polo Cardona

        jajajajajajajjajajaja en serio? dicen que tienen muy mala leche. Espero que no fuera en la cara...

        • Carlos Armijo Rosas

          la verdad....que fue bastante desagradable para él...veníamos de vuelta de una comisión al norte de mi país y al regreso pasamos a tomar desayuno en un pequeño restaurante a orillas de la carretera, el lugar contaba con un pequeño minizoo y dentro de los pocos animales habían alguna llamas. Nosotros éramos tres pero uno de nosotros se retraso, los otros dos seguimos avanzando cuando escuchamos a nuestro amigo refunfuñando de lo lindo, nos dimos vuelta y lo vimos con una mucosidad verde cubierto de cabeza a ombligo...mi otro amigo no podía contener la risa...horas después todavía se reía al acordarse...al afectado nunca le hizo gracia...



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