María Eugenia Marínez Garcés

La parca

No basta el sol para alumbrar la muerte
si escondido tras su sombra va el olvido,
y revela a nuestros pasos el camino
a la extraña plenitud que da el silencio.

Alberga todo ser su propio abismo
y a cada paso delimita sus fronteras,
mas el suelo, aquella imagen o espejismo,
se hundirá en la madrugada, cualquier día,
cuando el sol entre las sombras no despierte,
pues la luna son los ojos de la muerte.

Comentarios2

  • Tommy Duque

    ¡Ya lo sabía! Que lo que saliera de tu pluma querida amiga, sería tan bella como la fresca espuma de nuestras aguas caribeñas.
    Exquisito poema nos has brindado.
    Gracias.
    Tommy Duque

  • Classman

    Hermosos versos. Felices Fiestas



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