Oscar Alba

A veces te recuerdo

A veces te recuerdo.

A veces te recuerdo,

algunas noches siento tu esencia,

otras pocas escucho tu timbre de voz tocando mis puertos oídos,

en las tardes huelo tu perfume,

en la comida me consta tu presencia y mantuve una conversación contigo. 

No sé en dónde he caído, resulta que no sé con quién hablo, 

menciono a un Dios al que le pido que no seas un producto de mi cabeza,

como él cuando no sé en quién pensar, 

como el eterno aprecio que sentía de tu procedencia hacia mí... 

Le pido que te vayas,

que ya no seas las canciones en la radio, 

que tengas el valor de recoger tus cosas, 

que bailes conmigo la última pieza de tantas que bailariamos,

y que después te vayas;

que pueda darte un beso en la mejilla,

que pueda pasar tu cabello detrás de tu oreja y decirte que te amo,

tocar lo liso de tu piel, agarrar tus manos, darte un abrazo,

y que después te vayas.

 

A veces te recuerdo,

unos días parece que te miro

y me miras, 

entonces me acerco,

fue error mio parpadear, pues ya no te veo;

mis latidos saben que estoy nervioso y por eso no quiero seguir, 

cada que te intento olvidar es cuando más te recuerdo,

la Luna sabe cuánto frío he pasado

pidiéndole que se apague un momento porque su brillo me recuerda tus labios,

y prefiere menguar:

como tu forma de amar inconclusa,

como las palabras prometidas para un futuro lejano.

Es tu recuerdo el que me hace un soldado del insomnio,

un mediocre de la tranquilidad,

un destello de mil textos,

un susurro del estrés,

un amigo de la ansiedad,

un perdido de mí mismo,

y un muerto de planes. 

Muerto como quisiera que estuviera tu recuerdo en mi mente,

como el cariño que ahora hacía mi sientes,

como el paraíso planeado, si te quedabas para siempre...

 

A veces te recuerdo.

A veces te recuerdo.

A veces te recuerdo.

A veces te revivo.

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