Alberto Diago

TRUNCOS DESEOS HUMANOS

EL HOMBRE...

Quiso correr,

cual huracán...

y de la muerte 

lograr escapar;

llegar al desierto,

su temor sepultar...

y en sus arenas

ser la eternidad...

¡Y no se escapó,

no se escapó!

La muerte 

allí le alcanzó.

 

Quiso volar,

al sol llegar,

ser cohete y sus sueños...

lograr disparar.

¡Y no se escapó,

no se escapó!

La muerte, en el sol

le alcanzó.

 

Quiso nadar

como un tiburón... y nadar,

llegar hasta el mismo

fondo del mar

y allí por siempre...

ser la libertad.

¡Y no se escapó,

no se escapó!

La muerte, en el mar

le sepultó.

 

xE.C.

 



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