Walter Trujillo Moreno

LOS NIÑOS SIN SUEÑOS FUTUROS….

En mis sueños creo una casa un castillo,
creo un rincón para esconderme,
busco mis aliados y soldados para defenderme,
creo un balcón alto con buena vista,
de dónde se ve el sol rojo y naranja,
a veces crepúsculo,
muchas veces arrebol,
mis sueños no son futuros sino presentes,
una vida llena de presente,
vacía de pasado torturante
ausente de futuro incierto.

Soy feliz en el presente,
vivo con los ojos cerrados y sueño despierto.
Soy de las personas más felices del planeta
vivo encerrado dentro de mí mismo,
pocos pueden ingresar en mi mundo,
el exterior y los demás son sombras y luz.

El niño autista vive en mundo paralelo,
perciben el  mundo al revés,
las estrellas suben y bajan,
 un mundo bello y lleno de colores y formas.
Nacieron para sentir plenamente el presente,
se acaba el día y se acaba su pasado y futuro.
Son seres exclusivos de un presente inminente,
su mundo es inefable, imposible de describirlo,
etéreo y fuera de este mundo,
sus flores, sus adornos no se marchitan nunca, son inmarcesibles,
sus días no dejan recuerdos, son efímeros y sin huellas
persiguen lo distinto a lo conocido,
son afortunados,
siempre buscan lo mismo,
deleitan y se conmueven de todo,
les asusta el ruido y el desorden,
crean todo el tiempo arcoíris.
Alucino viéndolos crecer y
sonrío en silencio de su inocencia y pureza,
un ángel dorado sobre el mar.

Se comunican con símbolos, gritos,
su voz suena dulce, suave y delicada,
emiten sonidos melifluos.

Su cuerpo es elocuente,
su mejor medio para decir cosas,
sus ojos no dicen lo que nosotros entendemos,
podrían predecir el futuro, si se propusieran,
sus palabras son incompletas y difusas,
no conocen el no, ni las negaciones,
el significado de sus frases es exclusivo,
a veces difícil de descifrarlo o entenderlo.

Son niños de este mundo, son hombres de la tierra,
son humanos de este planeta, son hijos de la naturaleza,
son lo menos imperfecto de los Dioses perfectos.

 

Por Walter Trujillo Moreno, noviembre 2020

Este poema está dedicado a los niños capaces de vivir en este mundo,
sin tener espacio definido, ni lugar especial para crecer y soñar.









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