andrea barbaranelli

Por la mañana, temprano, no lejos de la costa

 

 

«¿Cómo es que me conoces?». Jesús le respondió: 

«Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi».

                                                                                             Juan, 1, 48

 

 

Yo me hallaba debajo de la higuera

cuando él me vio y me habló. Lo he seguido

sin vacilar. Aún oigo el sonido

de su voz que me dijo quién yo era.

 

Vi en él la libertad, la verdadera

vía hacia la vida. Yo he creído

en sus palabras. Todo lo he perdido

con su muerte. Vana fue pues la espera.

 

Ahora está amaneciendo y hace frío

y es el agua pesada, y nos callamos,

Tomás, Pedro, los pocos compañeros

 

de los primeros tiempos, que quedamos.

El fondo de la barca está vacío.

En la orilla hace señas un viajero.



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