carloszalameao

SAL INTERNA

Llueve en el interior de mi visión,
suda mi piel sal,
confundo el dolor con pasión,
acaricio las púas al intentar,
intentos fallidos de realidad.

Escamosa la herida interna,
consume e hidrata mi mal,
maligno crece y arrebata mi paz,
pudre el fiel palpitar,
apenas puedo sentir un respirar.

Agobia la melodía ingrata,
extraña vagabunda ahogada,
la melodiosa nota,
de un violín al llorar,
que grita irrita mi ser al rozar.

Teclas presencian el teatro,
la cuerda fina está en su final,
mi ser colapsando,
mis ojos a lagrimear,
mi herida abierta esta.

Escribo y narro con una gota de sal,
el dolor y la pena de continuar,
penas olvidadas que intentan regresar,
cual tecla oxidada me hace marmullar,
y si el violín calla me puede derrumbar.

Comentarios1

  • Pedro M. Ortiz

    Dejas sentir verdaderamente toda tu pasiĆ³n y tu tristeza. Gran poema, hermano.

    • carloszalameao

      Gracias Pedro por tu comentario. Saludos.



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