pupykuba

PARADOJA.

Entre lágrimas que brotan

sin que detenerlas pueda,

te extrañan mis amores:

surge en mí la quimera.  

 

Te contemplo abrazada

junto a mi pecho amante:

te siento cual diamante:

me atraviesa tu espada.  

 

La ingrata paradoja

es que el deseo me hiere

mientras feliz te abrazo

colmado de placeres.

Comentarios1

  • Pedro M. Ortiz

    Interesante y hechizante recuento de su quimera. ¡Saludos!

    • pupykuba

      Gracias, amigo poeta. La quimera es producto del imposible anhelo de tener conmigo a mi esposa que falleció en mayo.
      Gracias por el comentario.
      ¡Saludos desde México!



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