Sixto Sanchez

PEONADA

Escucho las voces angustiadas

A los muchos que pasan por el puente

Cargados con piedras

La lengua pendulando entre los dientes

Vienen de muy cerca, la casa de la esquina

 El hotel de la vuelta, el edificio al otro lado.

 

Amanecen con la pala en la mano

El dolor en los huesos

Los zapatos llenos de arena

Los miro desde un rincón de los ojos

Con los brazos doblados sobre el pecho.

 

Ellos ponen en sus hombros máquinas pesadas

Dentro de sus cabezas fluorescentes efigies

En los bolsillos patas de conejo.

 

 

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.