Rodolfo Paz

Amor sobre la verdad.



El límite alcanzó a mi destino,

y frente a la profunda realidad que expone tu ausencia en mi vida,

en la noche más fría de mi desconsuelo,

arrojo a mis sueños por el precipicio del lecho que nunca guardará tu calor,

con la esperanza de que tal vez, alguna vez el olvido,

se anteponga a la constante imagen tuya que, en mi mente,

se mantiene erguida para hacerme saber, que como a ti,

no volveré a amar jamás en esta vida.

 

 

La última línea de la hoja está casi llena,

y no cabrán más,

todos los te amo que nunca podrán ser leídos,

ahora, solo me queda aguardar a que luego del punto final,

la motivación de una nueva obra en mi vida no seas tú,

aunque tengo que confesar,

que es probable que nunca más habré de poder escribir de nuevo,

porque tú, mujer que inspira,

te has llevado de mí,

todo resto creativo aprisionado,

sin que tú lo sepas,

muy dentro de tu corazón donde sembré lo mejor de mí.

 

 

Moriré con una expectativa más grande que mi verdad,

el lograr olvidarme de ti aunque para ello me tenga que mentir a mí mismo,

y aunque sé bien de antemano que fracasará ese deseo,

al menos podré constatar que lo que siento por ti,

será la afirmación que dicte al mundo que más allá de lo que se piense el hombre,

el amor es la fuerza implacable que lo domina, y a mí,

me ha hecho amarte sin quererlo,

me ha hecho desearte sin mirarte

y me ha hecho sucumbir ante la realidad,

la misma que te hace sentir feliz sin pensar en mi siquiera,

mientras me hace saber a mí hará que te amo y te amaré

sin esperanza alguna de algún día yo tenerte.

 

 

© Derechos reservados de autor. 2020



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