Carlos Gustavo Gerez

Dueña

Cuando cruces esa puerta serás la dueña de la noche.
Te abrazare fuerte mi amor y luego me ahogare en tus besis por siempre
No disimularan mis manos los deseos de tu piel,
Y mi alma de rodillas se rendira en tus miradas,
Se secaran mis labios diciendo te amo.
En el silencio,
Ya me imagino tus pasos viniendo a mi en esta noche oscura y gris,
No puedo disimular mi necesidad de verte,
Mi mundo se resume en tu nombre.

Ahora sonrió, pues ya huelo tu perfume a la distancia, ya te acercas, cruzaras mi puerta y serás la dueña de todas mis noches.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.