ESPANTAPÁJAROS (SONETO)

QUINSONNAS

 

 

 

Un fantoche de paja y serrín lleno

vigilaba ignorante unos cultivos,

pelirroja, su tez, por el centeno

y harapienta de juicios reflexivos.

 

Se reían los cuervos de su heno

por la noche atacándole furtivos

devorando su finca y su terreno

con afanes, en suma, destructivos.

 

Su tormento fatídico le era

sin cerebro ninguno ante esos grajos

responsables del mal de sus semillas.

 

Le graznaban hiciera lo que hiciera

ignorando que, pronto, sus yerbajos

pisarían baldosas amarillas.

 

 

 

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