Eduardo Contreras Contreras

En Esta Odisea


Me llaman poeta aquellas
almas frivolas
que vieron que plasme mi alma en letras.
Me llaman dolor porque soy mi pasado, mis dias
de arrepentimiento y luto.
Me llaman silencio, pues callo ante lo injusto.
Me llaman real, pero porto
otro disfraz que aun no descosen ni tus golpes vida, intente ser perfecto
aunque eh fallado lo confieso. Me llaman suerte
por mi destino incierto, pero seguro que solo es la muerte.
O eso espero cuando yace "Inerte
mi fe". Me llaman arte...
Otros me llaman Dios pero en realidad sigue mis pasos la muerte...
Se rie en mi cara la suerte.
Me llaman esperanza... Me llaman entre algun imprudente
prejuicio. Me llaman soberbia aunque la mia yace inerte
en este suelo. Me llaman ira cuando
el desden me vence y subyugado
por el cometo un acto del que me arrepiento. Cegado 
por tu ego me llamaste menos que tu. Me llaman sabio cuando
solo soy aprendiz del maestro
Me llaman cobarde cuando no peleo. Me llama infiel aunque ella mintio primero


Me llaman pàjaro cuando intento deconstruir tu vida,
Mil silencios roen esta tempestad que se frustra al querer percibirla desde la distancia,
Me llaman hèroe a pesar de jugar a aprendiz de brujo,
¿quièn serà que me dicta lo que ocurrirà en un futuro?
Solo sè que la poesìa me levanta desde el surco que marca la realidad,
ojalà su arrullo dure lo que perdona Dios a las almas, Este penar por la suerte ajena me desalienta el corazòn,
Me llaman amor, me llaman vida y esas palabras cotidianas distienden el agridulce sabor de la espera.
Ahora si vivo el carpe diem, al agònico momento,
sus quince dìas por si acaso se deshacen en mi vida,
Soy un riesgo y te pienso en mi mañana, en un paìs,
que invento, portuario, a la vera de todo registro de un hoy tètrico,
en donde reìr tenga un costo casi eterno y nos besemos sin pensar que nos aguarda una pandemia.



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