EL QUETZAL EN VUELO

EL LADO LUMINOSO DEL JARDINERO



 

Los poemas son flores que nacen en algunos jardines y yo un jardinero, soy como la primavera que visita esos jardines. Hay veces que recorro los miles de campos, algunos jardines floridos ya tienen dueño otros son de árboles consagrados y algunos que están a la vera del recuerdo, que es donde me detengo y saboreo su rico olor; las variantes del amor.

 

Una flor como un poema nos trae muchas sensaciones, olvido, nostalgia, desamor; como los míos que van tras de Cesar Vallejo. enamorados como los de Pablo, comprometidos como los de Ernesto y cotidianos con una nueva nostalgia que revuelve amor y desamor y al final nos da un bello racimo de rojas rosas como lo hace Benedetti en casi todos sus poemas.

 

A mí me gusta merodear por los jardines, con paciencia y ternura; aspirar el color de su nostalgia o del amor con que nació aquella flor, los juntos y los interpreto, les injerto ciertas palabras y luego la regreso a su tallo original. En ocasione su olor impregna mi ser y tengo que escribir el impacto que causo, aunque el poeta se extrañe por qué contesto con sus versos.

 

Las flores como los poemas se aprietan en el pecho, se leen sus estrofas y luego dejamos que el corazón descifre sus metáforas, las guardamos cerca del recuerdo, a un lado del dolor, que no se confunda con la melancolía y que le pegue el sol y que esté fresca y rozagante por si llega el retorno, poderla colgar de su pelo negro entre cano.

 

Hay gustos muy refinados, de gente exquisita que no gusta de cualquier flor, de algunas letras, de fragancias populares. Las prefieren de invernaderos, las registran a su nombre y hasta prohíben su uso. Otras son son sencillas, nacen donde le llegue el rocío de la mañana y cualquier despechado puede deshojar sus esperanzas queriendo encontrar un sí.

 

Yo soy como un jardinero, que voy apreciando sus matices, sus colores escondidos, también como un abejorro que va extrayendo el néctar de cada una; como guerrero maya encarnado en una mariposa, me regocijo con sus colores  y al final de la jornada, voy deshojando sus letras y preguntando en cada letra si me quiere o me ha de querer.

 

LENNOX

EL QUETZAL EN VUELO

 

Comentarios1

  • Violeta

    Interesante , apacible y bella travesía escrita con mucha pasión, me encanta, te saludo Lennox

    • EL QUETZAL EN VUELO

      Gracias Violeta, me siento halagado, cuando encuentro muestras de que tus ojos y corazón pasan por mis letras y permites que en esa travesía mi pasión que parece apacible se desborde. Gracias, es bueno saber que me lees. Un abrazo tierno de LENNOX, EL QUETZAL EN VUELO



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