yito

La caricia.

 

  La caricia de su mano

mi rostro por vez primera

sintió como primavera

esa tarde de verano.

No alumbro al amor en vano

el sol de ese atardecer.

Su corazón de mujer

del mío escucho el murmullo

y a sus ansias de capullo

le permitió el florecer.    



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