Jorge Riguetti

Romance a la soledad.

Tengo una palabra suelta

Por si se presenta una visita,

Tengo también un abrazo

Apartado para mi cita.

En la mesa una taza de café

Y junto a él un libro

Esperando una mano

Que lo haga sentir vivo.

Por si acaso está la cafetera

Bosque grande, finas paredes,

Estos son días de lluvia y

Quizás alguien quiera meterse.

Acostumbro tener un espejo

Dando una mirada valiente

Desde el centro de mi hogar

Quien te mira no miente.

En el jardín junto al árbol

Frente al lago una banca

Como esperándote llegar

Hasta mi muelle en tu barca.

Por si gustas tengo cigarros

Y la vida con más de un vicio.

Suavignon blanc o una caricia

Podemos perder el juicio.

Una canción encajonada

Pone tenso el silencio

¿Qué palabra arribará

A este terrible cementerio?

¿Qué voz es la que suena?

Después de mi grito hondo

El eco de lo que existe

Habla desde lo más profundo.

Tengo también una flor

Que como yo ella espera,

Que en la espera aprende

Como aprenderse sola.

Claridad en la ventana,

Predispuesta la mesa,

La mirada en el espacio

Espero con la puerta abierta.

Doy la espalda en la cama

Solo para que cuando llegues

No digas palabra alguna y

Solo te desasosiegues.

No seas como las sombras

Que ahora llenan mi casa.

Y van de lado a lado

Sin querer dar la cara.

El poema es el desahogo,

Es la piedra en el río,

Es como sé estar solo y

Como llenar el vacío.

Un angosto camino

A una casa perdida 

Fría, nublada soledad

Yo tengo una hoguera

Por si te quieres quedar.

Comentarios1

  • Rheeva

    Me ha encantado, esa invitación al espacio interior como un remanso de calma que desea ser compartido, lleno de tantos resquicios solitarios y a la vez entrañables...
    Un placer inmenso de lectura!

    • Jorge Riguetti

      Un honor para mí que te detengas a leerme, saludos!



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