Federico Mendo Sánchez

BEBIENDO TU PLACER

 

Yilian

Llego rápido a tus brazos, me aferro a tu cuerpo,

nos besamos primero suave degustándonos,

 pero nuestras lenguas toman su propia iniciativa,

danzando al compás de la pasión,

nuestras manos van quitando la ropa

que tanto nos estorba porque es una barrera entre nuestra piel.

Pero hoy no quiero cabalgarte como otras veces,

no quiero que aprisiones mi cuerpo

y yo enroscar mis piernas a tu cintura,

no, hoy es mi boca la quiere degustar cada parte de ti

y beber tu placer completo.

 

Fico

Cansado por el ocaso y aullando a lo lejos mi pena,

siento tus manos cual tormenta arrasando mis vestidos,

y mis manos temblorosas cual maullido de mi espanto,

envolviéndome está tu cintura arrancando mis gemidos,

se escucha una voz a lo lejos de un inocente canto,

y te encuentras degustando el manantial de mi cuerpo.

 

Yilian

Comienzo a recorrer tu barbilla con mis besos y mi lengua,

así descendiendo por tu cuello, tu pecho, tu ombligo,

hasta llegar a mi punto favorito, tu erección,

esa que me desquicia y de tanto placer llena mi cuerpo,

te beso la punta con mis labios rojos salivando por el deseo,

ya húmeda con tu néctar, y le introduzco en mi boca ávida de ti,

y así voy viendo cómo se perla el sudor en tu frente,

loca porque la bestia que hay dentro de ti salga a la luz,

y veo la vena palpitante en tu cuello queriendo mantener el control,

tus gemidos roncos que me hacen temblar de placer.

 

Fico

Siento un placer inefable y desgarrando estoy tu espalda,

pues mis gritos de la noche se elevan como un tornado, 

tus labios están empapados provocando más gemidos,

te siento como como una loba elevando tus aullidos,

y vas llevando el control y el placer no ha terminado,

sin quererte desprender, me coges fuerte las caderas

 

Yilian

Entonces envuelves tu mano en mi pelo,

y miro a tus ojos empañados de deseo,

aumentamos ambos el ritmo,

llegando hasta al fondo de mi garganta,

siento mi boca llena, tus contracciones de placer,

hasta que llenas mi boca con tu semilla,

y yo gustosa degusto hasta la última gota por caer,

y así poco a poco vas recobrando la calma

junto a mí acariciando mi piel, y yo junto a ti bañada

en los propios fluidos de mi placer.

 

Fico

Tu boca está delirando mientras tus ojos parpadeando,

vas saboreando nuestro agasajo llena de felicidad,

balanceando están tus pechos, mostrando tu elasticidad,

y suplicante me pides por lo húmeda que estas,

que mis manos la acaricien como el chasquido del viento,

hasta que llegue la calma y ahogue nuestro sentimiento.

 

Autores:

Yilian Franco

Federico Mendo



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