Joseponce1978

Aúllan las vacas flacas

No hay donde meterse

ni de donde salir;

cada vez más sonoros,

sus envolventes aullidos

emergen de las tinieblas

paralizando los sueños.

En un desesperado esfuerzo

por eludir la miseria,

no dan abasto sus colas

para espantar las moscas del hambre.

A especuladores de humo

fue vendida su leche

antes de ser ordeñadas

y de sus ubres resecas

se dejan colgar las sombras

de terneros desnutridos.

Para colmo de males,

además de flacas,

ahora vienen infectadas

y entre marcadas costillas,

en un aquelarre de ratas

la luna está siendo roída.



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