Edgar Jesus Rivas Arevalo

Te extraño en un abrazo

Te extraño en un abrazo

 

Te extraño en un abrazo

Te extraño en un te quiero,

En un beso mañanero

En un beso en el ocaso.

 

Te escribo mis pensamientos

en una noche silente,

y se vienen a mi mente

los más hermosos momentos,

en donde los dos muy contentos

unidos cual fuerte lazo,

yo te beso, yo te abrazo

y caigo en la realidad,

y grito a la inmensidad

te extraño en un abrazo.

 

Te extraño en un abrazo

Aquel cálido y hermoso,

Lindo, dulce y precioso

Pa amarrarlo con un lazo,

Amor que con cada paso

Con fe, constancia y esmero,

Hicimos nuestro potrero

Mejor dicho una familia,

A la que digo día a día

Te extraño en un te quiero.

 

Te extraño en un te quiero

y como no he de extrañar,

a la que me supo dar

su bello amor con esmero,

fuiste reina de mi estero

la miel de mi limonero,

mi más brillante lucero

en mi bella madrugada

que su alma me entregaba

en un beso mañanero.

 

Por todo esto te quiero

Te amo  y también te extraño,

Como rocío en un caño

Al manantial del estero,

Sigo diciendo un te quiero

Y que tu al fin dieras el paso,

Para que en cálido abrazo

nos volvamos a besar,

y nuestro amor entregar

en un beso en el ocaso.

Simplemente es difícil no extrañarte.

Por eso te extraño



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