Nacho Rey

LA MODELO (A Aida Folch)



 

Tu mirada,son ojos bendito;

tu sonrisa,un cielo gozoso;

tu abrazo son un pulpo vicioso:

y por tu beso...un color infinito.

 

A partir de aquí,todo quimera.

Pequeña prisión del verbo margarita;

una dosis de flor de pura dinamita

que estalla hermosa en una jardinera.

 

Debiera aparecer siempre hermosa,

no en un envejecer espejismo...,

y su carne volviere larga diosa

 

de eterna apetito de erotismo.

Y por este largo y lento testamento

no pasen sus años ni vuele el viento.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.