Manuel Meneses Jimenez

A CHILE LA HUNDEN, ¡¡Y QUÉ!!.

 

Durante años, incluso desde décadas ya, Chile ha sido un país el cual al conjunto de la sociedad española ha sido presentado como el más próspero de esa, siempre digo, América aún colonial, más aún después de la caída y muerte del penúltimo de los carerrajas y fascistas que maltrataron a la sociedad chilena, el tal Pinochet (protegido por el gobierno británico de la ultraliberal Margaret Thacher y por gran parte del gobierno español salido de la dictadura franquista, en especial del, por el momento, presunto criminal de guerra y ex presidente del gobierno español José María Aznar, "El Feo"). Siendo cierto, porque lo es, que Chile, como país y sociedad, junto con México, fueron los que más españoles republicanos acogieron después del Golpe de Estado del 36 y posteriormente los 40 años de dictadura más estos últimos 45 de democracia que nunca ha sido tal el caso es que aquí siempre se ha creído, debido a la ocultación de la verdad, que Chile era poco menos que el país más estables de dicho continente, y no lo es ni lo ha sido. Cuando una sociedad quiere y desea romper con un pasado porque considera que éste ha sido nefasto no puede ni debe permitir poner de nuevo en el Poder, en el Gobierno, a quienes de una manera u otra y en su tiempo contribuyeron a fortalecer una dictadura dado de que si lo hiciera, y lo han hecho, nada cambió ni nada ha cambiado, el resultado es que hoy y aún hay carerrajas que son amigos de la dictadura, que la echan de menos y que se lucen presumiendo públicamente de que en su momento prestaron servicios a ella, los hay.

 

Chile hoy se hunde porque lo elemental en una sociedad libre y progresista son sus leyes, cómo las aplican y más aún quiénes las sostienen y en este sentido las noticias que me llegan de este país, desde muchos y variados frentes, es que la sociedad, gran parte de ésta, se ha empobrecido de manera abrumadora y no tanto, como se podría decir en estos momentos, por efectos y causa de la crisis económica derivada del Coronavirus, no. En Chile, como en todos los países del mundo occidental, todo Gobierno tiene la obligación, al menos moral y éticamente, de velar por las personas que, naturalmente, con el paso de los años llega ese momento en que no podrán valerse por sí misma, que dejarán de trabajar y que tendrán que tener algún dinero para sobrevivir los últimos años de vida que les quedan: El Gobierno de Chile, éste de ahora, el de antes y así sucesivamente los anteriores, todos, no han hecho nada por estas personas, o quizás sí: definitivamente arruinarles las vidas que les quedan. Hoy, en Chile, ya es una confirmación, el sistema privado de pensiones ha fracasado (lo han hecho fracasar), está en bancarrota total y definitiva y, como he dicho, sus responsables quieren culpar a la situación del Coronavirus pero no es cierto: la bancarrota de este sistema de ahorro de y para la sociedad no viene de esta pandemia sino del egoísmo y salvajismo inmoral que practican quienes nunca han pensado en la sociedad, en cualquier sociedad.

 

Lo último, o penúltimos, que se sabe de este asunto es que recientemente se aprobó en el Congreso chileno una ley que se permite retirar una parte de los fondos de pensiones de forma anticipada (cuando desde siempre y en la mayoría de los países si estos fondos son de renta fija no se permiten retirar hasta el momento de la jubilación y, también, es en ese momento cuando la Hacienda te da el último golpe definitivo y es quitándote un tanto por ciento de lo que ha sido tus ahorros de por vida y con los cuales ellos, los gobiernos, han hecho múltiples negocios sin consultar contigo, ni darte un céntimo de lo que tu dinero les han generado: es la Ley del Mercado, la suya, claro), para la sociedad que en estos momentos está y se encuentra desamparada esta es una medida que es y significa mucho más que tener al alcance el resultado de sus cotizaciones para resistir en esta crisis provocada, no por la pandemia, sino por una administración de ladrones, carerrajas y sinvergüenzas y que a su vez es un síntoma claro, para el que quiera verlo, de una amenaza, muy grave, a un sistema de pensiones que representa, nada más y nada menos y desde siempre, lo nefasto de un sistema político y económico al que llaman y definen como una democracia pero que no es sino un sistema de neoliberalismo cruel e insolidario.

 

Mientras que en Chile, y en el resto de esa América toda aún bajo los efectos de cercanas dictaduras militares y que algunos carerrajas echan de menos, no se abran espacios económicos para crear una verdadera Caja o Sistema de Seguridad Social todo será lo mismo de lo que hasta ahora ha sido, con o sin Pinochet y sus acólitos. Ojalá, lo digo con sincera preocupación moral acerca y sobre la sociedad chilena toda, todo cambie para bien, de lo contrario: ¡¡Pobre Chile, la hunden!!

 

Manuel Menéses.

Comentarios2

  • Esteban Mario Couceyro

    Siempre las "Cajas previsionales", fueron el botín de cuanto encumbrado en el poder, pudo robar.
    Una alternativa más sana, es el sistema de seguro tradicional, pues está fuera del alcance de los poderosos de turno.
    Que lleva riesgo..., pues si, como todo.
    Personalmente, soy de la idea, que la "jubilación", debe uno hacerla por sí, durante la vida activa. Que no siempre se puede..., también es cierto.
    Un abrazo.
    Esteban

    • Manuel Meneses Jimenez

      Cierto. Se podría decir, hoy, que es la herencia de eso que dicen "La cultura española" allá donde llegó: La despreciable idea y acción de robar, de rapiñar, de explotar y hasta de matar si se diera el caso con tal de conseguir sus metas, la de los explotadores que ayer gobernaban y que hoy gobiernan, sus herederos; y es que ya lo decía el poeta español Antonio Machado: "La sociedad española, y por ende sus descendientes allá donde lleguen y estén, es el reflejo de sus dioses", quería decir: Si éstos, los dioses y que son la Administración, roban y matan, ¿por qué no lo iba a hacer también la sociedad con el mismo fin? Poco más queda decir salvo lo de siempre: Gracias por su opinión y respuesta.
      Manuel Menéses.

    • Pity21

      En nuestra querida Latinoamerica, las riquezas siempre han de pertenecer a los mismos ricos, sus reditos son retirados al amparo de paraisos fiscales, su mayor gasto ( inversión ) es un ejército de contadores para evadir sus responsabilidades fiscales y cuando sus proyecciones no rentan de acuerdo a sus usureras ambiciones, levantan y se radican en otro pais mas necesitado por ende mas corrompido, "casualmente" conducido por derechas neoliberales o hipocritas partidarios de esas costumbres. Solo la miseria no tiene fronteras en Latinoamérica frustando los sueños de San Martin y Bolivar.
      Un abrazo desde Buenos Aires.

      • Manuel Meneses Jimenez

        Sr. Pity21:
        La clave, o una de tantas, de lo que ocurre en su continente lo refleja usted, en parte, en esos dos personajes, siniestros, que cita usted al final de su escrito: San Martín y Bolívar, uno más que otro y me refiero a Simón Bolívar.

        El hecho de que la riqueza de su continente siempre y desde la colonización haya pertenecido, y aún pertenece, a los mismos de siempre o sea: a los descendientes de aquellos colonizadores españoles y sus familias quiere decir solo una cosa: que lograron echar de ahí al rey de España, el nefasto y felón Fernando VII, pero no las leyes, costumbres y herencia de aquellos que fueron ahí a lo que fueron: A colonizar. Hoy los modos y las normas para rapiñar son, en origen, las mismas que antaño pero con nuevos sistemas.

        Cuando la sociedad, toda, de su continente, incluyendo los criollos, descubran y denuncien políticamente y por lo tanto reaccionen al fraude histórico que fue, y es, Simón Bolívar será cuando se active una nueva mirada para esa sociedad de hoy. Simón Bolívar no liberó a esa América sino que le arrebató al nefasto rey de España ese pastel que para aquel criminal era aquella su propiedad de entonces. Cuando Simón Bolívar comenzó a "liberar" el continente lo hizo engañando a los esclavos de Haití a los que les prometió la liberación de las garras de Ana, la hermana de Napoleón, aquella que al preguntarles los esclavos africanos sobre la letra de Revolución Francesa, aquella que decía: Libertad, fraternidad e igualdad ésta les respondió que, al respecto, estas máximas eran para los blancos, nunca para los negros. Después fue Simón, como buen descendiente de europeo y español, el que los engañó y desde entonces, como venganza del capitalismo occidental, éste tan democrático y solidario, Haití jamás y hasta hoy ha superado nunca la pobreza. Lo que Simón Bolívar hizo tras la Independencia fue restaurar de nuevo la esclavitud sobre los nativos del continente, después, y de esa "Independencia" nacieron repúblicas esclavistas y de éstas nacieron todas las dictaduras militares hasta antes de ayer, de ahí, hoy, estas democracias ultraneoliberal, salvaje, dictatorial y hasta criminal que ya no se conforma con matar indios como antaño, no: ahora matan de mil maneras diferentes a todo humano que les desafíen...

        Gracias por su opinión.
        Manuel Menéses.



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