J.R.Infante

Piedra sobre piedra



Piedra sobre piedra

y piedra,

a su lado el camposanto,

ahí llegan los peregrinos

¿qué buscan?¿que ven

en esos gráciles campanarios

que durante siglos fueron

cobijo de enhiestos tordos?

Entre sus grietas, oraciones,

en su interior,

el silencio que se resbala

oscilante por columnas, por altares

y un aroma

                 a lirios frescos

que dejó aquella altiva mujer.

negra pizarra por fuera,

                                    negras nubes,

negras suelas de sandalias

que amoldaron el umbral

de gruesa puerta de abeto.

Y a su lado una caja

con tintineo de monedas,

hay un olmo que compite,

que te desafía en el tiempo,

 a ti te aderezan con hierros,

él a tus piedras se adereza

¿Acaso pensabas Oliba que

no habría de servir tu dote?

Una nube va y se adueña

de la pizarra vecina,

                             del gorrión, de los páridos,

mientras sobresale adusta

la puntiaguda figura

de la torre

               en la piedra.

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.