Rossemary C

“El olvido que seremos”

Llegó el final de tú  recorrido en esta tierra,

 Y tu recuerdo queda ahora en mi  memoria……

Es una realidad que ya  haz partido 

Que tu espíritu  es un punto de luz en mis  tinieblas;

 

muy bien  que ya no podré verte  como eras

Que para hacerlo tengo que acudir a los recuerdos

  Grabados en mi memoria.

Una  memoria añeja… una memoria olvidada

 

Allí están guardadas tus palabras,

 Los sonidos de tu risa, Tus cantos,

 Las añoranzas, todo lo que te gustaba,

 Viejas historias contadas,  y  las cosas que no amabas

 

 

Ahora en  medio de suspiros elevo mis plegarias

Para que  encuentre   paz tú espíritu

y  desde  ese mundo paralelo… donde ahora habita tu alma

 Me acompañen tus plegarias..

 

Ya no podré escucharte, ni verte,

 No sentiré tus  manos acariciando  esperanzas,

El espacio  físico  que ha dejado  tu presencia 

Es el vacío donde aprendo a moverme

Vuelvo a la orfandad de mi infancia.

 

 

Tengo miedo de ya no ser un recuerdo

Y dejar de existir en tu memoria

Tengo miedo al silencio

Que me aturde como un grito mudo

 Y ensordece mi alma

 

Miedo a no ser, la que fui,

Miedo a perder esperanzas

 Miedo a   dejar  huellas  equivocadas

Odio arrancado a jirones, pedazos de vida

Truncada.

Y miedo, a dejar de existir!

 

  Como dice (Hector Abad Faciolince) Miedo a  ser  “El olvido que seremos”.

  Algún día seremos un punto muerto en el espacio, un espacio vacío… Todo y nada….

 

Comentarios4

  • Fabio Robles

    Amiga, un momento aciago, lleno de dolor el que estás viviendo, aunque intentemos entender este hecho, los sentimientos afloran, muy sentido poema. Mi abrazo fraterno y solidario.

  • alicia perez hernandez

    NO SERÁN OLVIDO JAMAS, LAS PERSONAS QUE SE VAN ANTES QUE NOSOTROS, EN REALIDAD SIGUEN VIVIENDO EN NUESTROS CORAZONES.
    UN ABRAZO Y DE DIOS RECIBE EL CONSUELO QUE DE PAZ A TU ALMA Y REFUGIO EN LOS BRAZOS DE DIOS. UN ABRAZO CON CARIÑO DE UNA MADRE PERO TAMBIÉN HIJA QUE SABE LO QUE ES PERDER A LA MADRE. BENDICIONES

  • Luis Alberto R

    No hay forma de evitar ese dolor. Es muy personal, no se parece a nada más que a una forma íntima de morir llorando. Nadie puede mitigarlo y es justo sentirlo. Una parte bella de la vida no hará más historia con nosotros. Siempre faltaron te quieros. Y el duelo comienza en el abismo de la tristeza. Y entonces se recuerda lo bello, lo feliz, las risas chicas, el nido de sus brazos, su olor, las caricias... y caemos en cuenta que ella vive en el más bello rincón de nuestra mente. Poco a poco se aceptará lo crudo de la vida al apagar un ser que existía con pretexto hermoso. Y organizaremos de nuevo nuestro espíritu con la herencia màs linda de sus besos. Un abrazo, Rosemary.

  • 2punto0

    Rosemary
    Nada puede curar esa ausencia, no tiene remedio, solo la mitiga el recuerdo de tantos momentos, unos quizá mas triste y otros muy alegres, y también sin duda esa esperanza de volver a abrazar a esa persona que vivirá más presente que nunca en la ausencia que ha dejado.

    Un abrazo



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