Paolo Gil Euceda

LUNA DE TRINCHERAS


Hoy, luna de trincheras
del amor agarrotado
con desarraigo en mis ojos.

Baldosas con líneas
arrinconan la memoria
de la espuma contra el yodo
y gaviotas niñas lejanas.

Barcos con campanas,
metales contra el eco
rebotando tambalean
metales contra viento,
sube y baja la marea
y los mástiles se inclinan,
y se besan sus campanas.


¡Baldosas!

¡Baldosas con arena!
Cayendo vertidas en mi alma
en el reloj de mi escalera,
con los peldaños desligados
amontonando suelo y cabellera.
Y mis manos son las extrañas
a las que... como niño observaba.

Añoro el descontrol controlado
que sentía, en cada sorbo de sol
con infinita impaciencia.
Me parecen, hoy,
tan dulces los enfados jóvenes
afligiendo el entrecejo.

Dónde se han ido las ganas
a vivir sus aventuras.
Huerfano de caminos con hadas
viajo cargado de cerrojos,
todos llenos de palabras
que me pesan como espadas.

 

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