Jordan Sanchez

Dualidad

Soy uno, la razón, el corazón  domado,
agitado entre la multiplicidad, sobre las causas,
los fenómenos, la certeza, lo visible.

Hay días entonces,  del alma inexplicable:
tododía.
Para emancipada la consciencia mirar y doler.
Doblegado de ideas y consecuencias,
el único ser, que  doble en realidad,
que soy yo.

Sospecho del espejo,
la costumbre desgastada del cerebro.
Pero aquel arcoíris,
abanico lleno de vientos y tragedias.
Quién más sino las emociones hablando,
en su arte característico, su arte en sí,
en la pureza de lo humano (si es que es eso posible).

La conspiración entre mis ojos,
juego de ciegos, los olores que llaman,
lo que mira con el alma, la clave del entero.
Una vez más la contradicción,
la búsqueda dispar, lo volátil del valor.

Arrancándome la cabeza: Ideas.
Mitología, utópicas quimeras que sudo.
Comen y beben, inmortales, fuera del tiempo,
lejos del espacio, siendo sin ser, la mera locura.
Pero mira…
Con las extremidades bien amigas,
naturaleza de lo único,
el ave en la caverna, la brisa que corta,
dilema sin forma:
Idea quebranta.







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