Hafid

Hay cosas

 

Hay cosas que no sé como decirte,

y me aventuro a escribirlas como queriendo transitar en espacios que requiero que

de mi sepas;

sin embargo hermosa mujer, hay cosas que te digo todo el tiempo y no te las escribo.

Como por ejemplo tu andar,

esa forma tuya de caminar casi flotando, elegante, no sentida y humedeciendo

las miradas que te arrojo,

tu caminar tan rítmico que me tiene fascinado, y hay ratos (hace un instante precisamente),

en los que recuerdo que tu paso se asemeja a suaves olas;

tu mirada cuando no me dices nada,

tan cristalina y tan brillante,

profunda y sostenida,

pero no es el brillo de tus ojos, es lo profundo de ellos devorándome al instante;

tu aroma,

que como cosecha sagrada me acercan a sentir el triunfo que baña tu piel,

es en tus aromas en los que me pierdo a ratos durante el día,

hace no mucho tuve que hacer una pausa para impregnarme del olor que dejaste en una

prenda olvidada entre mis cosas;

tu risa y tu sonrisa,

ambas hacen juego a la perfección,

ahí resguardo la sensitiva existencia de un ángel vuelto tú;

tus manos,

la ternura con que en ocasiones recuerdas que me emocionan tanto que las pones

en mi pelo o en mi cuello,

tus manos hermosas,

diminutas pero capaces de envolver el mundo en ellas;

tu cuerpo en sí es imagen perfecta con que alegras cualquier amor que exista en mí.

 

Te amo, y amo contemplar tu esencia, en lo tangible e intangible.                                                                              

  22 de octubre de 2019



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